Noche de Tambó 2026 brilló en el Carnaval de Barranquilla con homenaje al maestro Ramón Benítez y celebración del patrimonio cultural
La Noche de Tambó 2026, realizada el pasado viernes 13 de febrero en el marco del
Carnaval de Barranquilla, se consolidó como uno de los eventos culturales más exitosos y
emotivos de la temporada, reuniendo a destacados exponentes de la música tradicional
del Caribe colombiano, portadores de saberes ancestrales, nuevas generaciones de artistas
y cientos de asistentes que celebraron el patrimonio cultural inmaterial del país.
Durante la velada, organizada por la Fundación Tambó, el público vivió una verdadera fiesta
de la cumbia, la gaita, el tambor, la oralidad y la danza, en un formato que integró
música en vivo, décima, rueda de cumbia y homenajes especiales.
Uno de los momentos más significativos de la noche fue la entrega de una placa
conmemorativa al maestro Ramón Benítez, en reconocimiento a su trayectoria artística
y su invaluable aporte a la música tradicional colombiana.
“Este homenaje lo recibo con el corazón lleno de gratitud. Yo nací en una familia
musical, crecí entre instrumentos y nunca me pregunté qué quería ser, porque
siempre supe que iba a ser músico. Llevo más de 45 años de vida artística y
pienso seguir hasta que Dios me lo permita, porque la música es mi esencia”,
expresó el maestro Ramón Benítez ante el público, visiblemente emocionado
La programación artística contó con la participación de importantes agrupaciones y procesos
culturales del Caribe, entre ellos:Grupo Son de Primera, proyecto de trabajo social liderado
por la primera dama con habitantes de calle; Alma Gaitera, grupo ganador aficionado;
Ritmo y Tradición Soledeña, ganador de festival aficionado; Ritmo Baranoero de
Baranoa, herederos del estilo del maestro Baldomero Acosta; Los Reyes del Folclor,
conformados por los reyes momos del Carnaval de Barranquilla; Herencia Tambó, grupo
ganador del festival aficionado; Grupo Tambó junto a Angélica López, artista radicada en
Londres, y el maestro Ramón Benítez; Gaiteros de San Jacinto, reconocidos por su
participación en el cine; Grupo Mayombé Caribe, herederos del estilo del maestro Mane
Arrieta; Cumbia La Guaímarera .Mag, desde la Ribera del Magdalena; Grupo Caribe
Swing, ganador del Festival de Cumbia de Malambo; y Gaiteros de Ovejas (Sucre),
representantes de la tradición de los Montes de María.
De igual forma, la Cumbiamba La Poderosa, dirigida por Janeth Gamboa, fue la
agrupación homenajeada de la noche, destacada por sus más de cuatro décadas de trabajo
cultural y su liderazgo femenino en el Carnaval. También participaron los decimeros Danny
Zora y Alfredo Martelo, quienes aportaron el componente de oralidad y tradición poética
al evento.
Para el maestro Ramón Benítez, la Noche de Tambó representó mucho más que un concierto.
“Este espacio no es solo para hacer música, es para sostener la raíz. La tradición
no se pierde nunca. La música de la cumbia, del jazz, del Caribe, puede no ser la
de moda, pero es la que permanece porque nace de nuestras raíces, de lo que
somos como pueblo”, afirmó.
El maestro también resaltó el impacto social y educativo de Tambó en la ciudad. “Tambó no
solo fortalece la Noche de Tambó, sino que genera intervenciones en los barrios,
forma público, crea ruedas de cumbia, va a los colegios, enseña a los niños cómo
se baila y cómo se toca. Esto es patrimonio vivo, no solo de Barranquilla, sino de
Colombia y de la humanidad”, señaló.
Uno de los aspectos más valorados del evento fue precisamente su enfoque territorial y
pedagógico, al integrar procesos comunitarios, escuelas de formación, cruzadas folclóricas y
actividades en distintas localidades de Barranquilla, reafirmando el papel de Tambó como un
gestor cultural clave en la salvaguardia del patrimonio.
La participación de Angélica López, cantante cartagenera radicada en Londres, también fue
uno de los momentos más aplaudidos de la noche. “Desde afuera uno entiende aún más
el valor de nuestras raíces. Volver a cantar en Barranquilla, en una noche como
esta, es reconectarse con la esencia del Caribe”, expresó la artista durante su
presentación.
El cierre de la jornada estuvo marcado por una gran rueda de cumbia, símbolo central de la
Noche de Tambó, en la que músicos, bailarines y público se integraron en un mismo espacio
de celebración colectiva, reafirmando que la cultura no se observa, se vive y se comparte.
“Este es un evento donde el patrimonio se goza de una manera distinta, dentro
de la temporada de carnaval. Es un espacio valiosísimo no solo para Barranquilla,
sino para todo el país, porque aquí se preserva la memoria, se honra la tradición
y se proyecta el futuro de nuestra música”, concluyó el maestro Ramón Benítez.
La Noche de Tambó 2026 cerró, así como una de las experiencias culturales más
significativas del Carnaval, demostrando que la cumbia, la gaita, el tambor y la palabra
siguen siendo el corazón vivo del Caribe colombiano y una herencia que se renueva generación
tras generación.









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